Este pudo ser el resultado del desigual enfrentamiento entre el partido de fútbol España-Francia del pasado sábado y la carrera 10k - Fiestas de San Ramón que se celebró el mismo día y a la misma hora por las calles de Barbastro. Cuando me inscribí, tres días antes, ni me di cuenta de lo del fútbol. Pero bueno, aunque el partido tenía su interés, ya estaba inscrito y no era cuestión de echarme atrás.
Fue peor cuando vi la camiseta que te dan al recoger el dorsal. Que me perdone el diseñador, (no es nada personal, en serio, y seguro que hay gente a la que le gusta) pero ni ciego de birras me la pondría ni para bajar al trastero:
A pesar de las circunstancias, la carrera en si no estuvo mal. Eso si, me la tomé con bastante calma. Desde el principio salí regulando con la intención de no sufrir. Tanto es así que en el primer paso por el puente de San Francisco mi madre, que me estaba animando, le dijo a mi padre por lo bajo: - ¡pero si va el último! - No mama, que aun queda gente por ahí detrás. Al rato me reconoció mi tía Asunción que me dijo -Ojo hijo mío, no te sofoques. - Tranquila tía que voy bien. Total que a los 52' más o menos crucé la meta, dejé el chip, me comí una rodaja de sandía, y me fui a casa a cenar. Aun tuve tiempo de ver el final del partido.
