Correr está bien, pero tampoco es la panacea. Y hay muchas otras cosas interesantes que hacer.

jueves, 30 de octubre de 2014

Malikian y el éxtasis

Ayer conocí la belleza. Como pocas veces. Nunca un concierto, de los muchos que he tenido ocasión de disfrutar en mi vida, me había producido una emoción tan intensa:

 LO DE ARA MALIKIAN FUE ALGO SENCILLAMENTE BRUTAL. 
(Creo que esta es la primera vez que uso las mayúsculas en las 90 entradas que llevo publicadas en este blog.)

Ayer a mediodía una amiga me dice que un percusionista hindú conocido suyo va a actuar en la plaza de las Armas acompañando a un violinista llamado Malikian. Me sonaba de haber leído algo de él en algún XLsemanal y poco más.  Fui a ver que pasaba. Llegué casi una hora antes mientras probaban el sonido. Desde el principio intuí que estaba a punto de presenciar algo grande. ¡Y vaya si acerté!
La hora escasa que duró el concierto me dejó completamente saciado. A mi y al numeroso público que abarrotaba la plaza. Malikian conectó con la gente desde el primer momento y nos dejó sin aliento hasta el último compás. Tiene el carisma de un mesías y el virtuosismo del mismo demonio. Él y su grupo de 5 músicos tocaron temas muy diversos, desde danzas griegas y libanesas hasta una versión de "No surprises" de Radiohead realmente memorable. Daba igual el tipo de música. Todo encajaba perfectamente bajo el embrujo de ese genio.

El éxtasis llegó con la propina: El Aria de la Suite en ReM de J.S.Bach. Malikian se bajó del escenario y  recorrió suavemente la plaza de punta a punta mientras los presentes le habrían paso de una forma casi mágica, embelesados ante aquel hombre que te miraba a los ojos mientras te arropaba con aquella música celestial.


Solo me arrepiento de una cosa. Cuando pasaba justo a mi lado saqué el móvil y me puse a grabar pretendiendo atrapar para siempre aquel momento mágico. ¡Que iluso! ¡Y qué gilipollas!. Es como si estás echando el polvo de tu vida y cuando estás a punto de culminar sacas el móvil para tener un recuerdo. Era para habernos dado con el violín en la cabeza a todos los que hicimos como yo. Pero no. Ni se inmutó. Siguió magnánimo, regalándonos su mirada y su música. Simplemente genial.

2 comentarios:

  1. En una sociedad en la que estamos acostumbrados a ver de todo on-line con las nuevas tecnologías, tantos canales de tv, etc., nos dejamos escapar espectáculos en directo "sencillos" que nos sobrecogen y nos hacen disfrutar como de ninguna otra manera sería posible. La comparación del móvil genial, no ha podido ser más acertada.

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    1. Si Pedro. Hoy se podría decir que la vida es eso que pasa mientras uno está trasteando con el móvil.

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