lunes, 2 de enero de 2012

Extraño virus se expande sin control mientras las autoridades permanecen impasibles.

La realidad supera la ficción. Las películas y series de zombies, tipo "The walking dead" (los muertos vivientes, o también zombies) podrían tener una base mucho más real de lo que parece.

Típico zombi en la serie "The walking dead"

El virus, al que algunos ya han denominado como "The running crazy" ( los locos corriendo, se podría traducir)  además de ser sumamente infeccioso, tiene una serie de características que lo hacen realmente peculiar. De hecho, entre la comunidad científica hay muchos que dudan de que se trate de un verdadero virus y piensan que nos enfrentamos a algo totalmente desconocido.

Para situar el tema se adjunta extracto de un artículo aparecido recientemente en la prensa especializada:

Análisis comparativo del virus de  "The walking dead" (WD) con el "The running crazy" (RC)

Forma  de contagio:
En el caso de WD se transmite por mordedura o contacto de fluidos. Sin embrago el RC se contagia sin necesidad de contacto alguno, simplemente por simpatía. Incluso se transmite a través de internet y las redes sociales, lo que lo convierte en un virus con una capacidad de infección sin precedentes.
             
Alias:
A los infectados se les conoce como "walkers" (caminantes) en el caso de WD  y  "runners" (corredores) en los afectados por el RC.

Vacuna o antídoto:
No se conoce en ninguno de los dos casos.


Curso de la enfermedad:
Mientras que la WD no remite en ningún momento en la RC se alternan episodios  de normalidad con crisis agudas.

Como detectar a un infectado:
Los infectados por WD son muy fáciles de detectar. Están podridos y tienen muy mal color.  El clásico zombi, vaya. Por el contrario los runners son más difíciles de identificar salvo en episodios de crisis. En esos momentos se les  reconoce sin problemas por su vestimenta y por que van corriendo.

Grupo de infectados con la indumentaria típica. Imagen de archivo captada este verano en Barbastro.

Última hora:
Durante la tarde noche del pasado 31 de diciembre se produjo uno de los episodios más virulentos a escala mundial.  Hordas de infectados tomaron las calles de prácticamente todas las ciudades del mundo sin que las autoridades hiciesen nada al respecto. Se rumorea que esta pasividad se debe a que ya hay muchos infectados entre los altos mandatarios a nivel mundial.

Seguiremos informando.